¿Por qué lo obvio no es obvio respecto a la cuarentena?

Atención, se abre en una ventana nueva. PDFImprimirCorreo electrónico

Correo 29 01 2021

Cuando la primera experiencia de amor entre jóvenes involucra una “sacada de vuelta”, de allí en más él o la afectada pensarán que eso es posible para cualquier relación futura y sospechará de las relaciones amicales de su pareja. Cuando un padre o madre les mienten a sus hijos especialmente en cosas importantes y lo descubren, no solo sentirán mucha cólera y decepción, sino que de allí en adelante dudarán de cualquier cosa importante que ellos les digan. Cuando los gobernantes le mienten a la población, (como ocurrió recientemente con el plazo de duración de las primeras cuarentenas, la entrega de bonos, el número de muertos por la pandemia o la compra de vacunas), de allí en adelante la población no les creerá a sus gobernantes en estos temas. 

Eso es parte del ABC de la psicología humana y explica la total falta de credibilidad de la población en lo que sus autoridades les dicen, más aún en un país como el Perú en el que la corrupción (prima hermana de la mentira) sangra por todos lados. Y todavía hay autoridades que se preguntan por qué tantos peruanos no les hacen caso en el cuidado que deben tener para evitar contagios. Es que no les creen, no confían en ellos. 

Ahora resulta que parte importante de la población -según las encuestas- rechazaría vacunarse y se automedica con ivermectina, frente a lo cual las autoridades y epidemiólogos se rasgan las vestiduras diciendo que eso no es prudente y que la medicación más bien puede tener serios efectos perversos. Esas mismas autoridades que no les ofrecen opción a los enfermos del COVID de ser atendidos en hospitales, se quejan que la población se automedica. 

¿Es tan difícil darse cuenta de lo obvio, que la población no hace caso porque no les cree a sus autoridades y busca su propia forma de resolver sus problemas? 

El presidente Sagasti intentó anoche un mensaje más claro, aunque ya tiene formada la imagen de comunicador confuso, y además es el sucesor de una larga fila de presidentes que han perdido toda credibilidad. Por ello el rol presidencial ya viene atado con la sospecha del engaño y la corrupción. Además, como es integrante del partido morado, en plena contienda electoral, difícilmente los opositores le darán puntos que podrían favorecer indirectamente a los candidatos morados. 

Sumemos a ello que se han anunciado medidas que suponen un alto nivel de autodisciplina ciudadana y de control disciplinario entre vecinos, como la de 1 hora diaria de salida peatonal por persona por familia, que todos sabemos que ni toda la policía y serenazgo del Perú dedicado al control será posible de modo policial. Se requiere una invocación al compromiso ciudadano de otra naturaleza, quizá a cargo de otras personas con alta credibilidad y capacidad de comunicación efectiva. 

En este contexto, ¿qué se puede hacer? Dado que la recuperación de la credibilidad en las autoridades es un tema profundo de largo aliento (que parte por decir la verdad, aunque duela o no sea políticamente correcto), lo inmediato sería identificar líderes de opinión de los diversos sectores que tengan credibilidad, para que se conviertan en voceros que “le presten la credibilidad” que no tienen a los gobernantes, hasta que eventualmente la recuperen. 

La población es muy intuitiva y sabia descifrando las mentiras o medias verdades de sus gobernantes, -aunque no siempre lo colocan en la balanza cuando eligen a sus representantes, quizá porque intuyen que “da lo mismo, todos son iguales”-, pero también es muy colaboradora en situaciones de desastre y muy receptiva a los mensajes e invocaciones de quienes son consideradas buenas personas. 

Siempre habrá gente que no cumpla, porque no fueron educados para poner su autonomía y autodisciplina al servicio de la comunidad, pero habrá una parte que se sobreponga a eso y muestre un elevado sentido ciudadano y preocupación por el bien común.

En FB: https://www.facebook.com/leon.trahtemberg/posts/3659214447512397 

En FB2: https://www.facebook.com/leon.trahtemberg/posts/3665370463563462

Artículos afines:

Es hora del pensamiento lateral en el manejo de la pandemia.

¿Qué es el pensamiento lateral? 

Aprender a pensar lo que otros no han pensado 

El incordiante picamaderos de Cabo Cañaveral

Un currículo destilado  

Ciudadanía: ¿Con engaños se construye credibilidad? 

Perú: Rechazo a vacunas contra el COVID-19 pasa de 22% a 48% en cinco meses (El Comercio, 17 01 2021)

44% de los uruguayos no estaría dispuesto a vacunarse, según encuesta de la Usina de Percepción Ciudadana(Porcentaje similar al del Perú)    

Ciudadanía: apelar a la convicción más que a la norma 

Ciudadanía: El desacato civil y el síndrome del médico que fuma 

Ciudadanía: Proceso administrativo sancionador (el énfasis en los castigos) 

Diversos conceptos sobre ciudadanía

En una democracia ¿quién tiene una opinión imparcial, objetiva?

Ciudadanía: la educación frente a la señal de los tiempos: incertidumbre, sorpresa, no linealidad ni predictibilidad. 

(Ciudadanía) La historia contemporánea de América Latina en un lapso de 30 días. 

De la “primavera árabe” a la “primavera latinoamericana  

(Ciudadanía) Salvados por la campana -en este round- 

Ciudadanía: la educación frente a la señal de los tiempos: incertidumbre, sorpresa, no linealidad ni predictibilidad. 

Ciudadanía: El suicidio político, una semana después 

Ciudadanía: El efecto Maradona en el Congreso.

Anatomía de una derrota, por Alberto Vergara en El Comercio 06 10 2019. El lunes 30 de setiembre, el Congreso condensó en una sola jornada toda esta trayectoria de insinceridad y arbitrariedad. Le trancaron las puertas al primer ministro Del Solar, le negaron la palabra en primera instancia, rechazaron discutir la cuestión de confianza para votar algo que contradecía explícitamente su contenido, para cuatro horas después declarar que, en realidad, la propuesta del Ejecutivo era muy razonable y que le otorgaban la confianza. Es decir, pusieron en escena una vez más su guion: la insinceridad y leguleyada merendándose a la institucionalidad. Y murieron como vivieron.

Ciudadanía: entre la angustia política y la educación 

La angustia de ser pasajeros de la transición (ciudadanía del día a día)  

Lo esencial de la política es invisible a los ojos 

¿Quién tiene la razón al apoyar o reprobar el adelanto de las elecciones? (Ciudadanía)

Suicidio político o fortalecimiento democrático (desde la Ciudadanía). 

Un llamado desde la ciudadanía a los congresistas y a su presidente Pedro Olaechea

Un despelote político convertido en oportunidad educativa

Perplejidad por falta de un relato nacional (28 07 2019) 

Es la Empatía y no la Economía la que no crece (Ciudadanía).  

Para entender la política, en vez de leer los temas a diario, resulta más esclarecedor hacerlo de vez en cuando. (Ciudadanía)

La esperanza que nace del OFF THE RECORD (Ciudadanía, pausa para pensarlo mejor)