La absurda pretensión de educar científicos sin hacer ciencias

Atención, se abre en una ventana nueva. PDFImprimirCorreo electrónico


Add this to your website

Correo 26 10 2018

¿Cómo se puede formar una nueva generación de científicos si es que no hacen en la vida escolar   aquello que suelen hacer los científicos? Es lo que se pregunta Daniel T. Willingham e intenta contestar en su libro “Why don´t students like school?” (Josseybass, 2009, Cap 6)

El profesor de la escuela tradicional explica o hace leer a los alumnos un texto, digamos de biología, física o química; seguidamente, hacen un experimento en el laboratorio siguiendo la guía ad-hoc para que los alumnos comprueben el hallazgo esperado. Si no sale lo esperado tienen que repetirlo hasta que resulte lo esperado. Pero ¿qué tiene de investigación científica todo esto? Los científicos usualmente no saben cuál será el resultado de un experimento antes de hacerlo, y es a partir de ello que empiezan a interpretar los resultados que muchas veces son sorpresivos y hasta contradictorios, mientras imaginan algún posible resultado para lo cual modifican y ajustan las variables hasta llegar a algún hallazgo consistente.

Lo mismo ocurre con el trabajo de los historiadores, que jamás leen libros para memorizar lo que dicen, sino como base para explorar documentos originales o secundarios y teorías mientras construyen interpretaciones y narrativas propias de los eventos históricos. 

En términos de metodología de trabajo escolar, asumir este enfoque supone imaginar al alumno como constructor de sus propios conocimientos a partir de la investigación.

Eso significa renunciar a controlar los resultados de lo que estudian los alumnos en aras de favorecer la construcción de su pensamiento original y autónomo. 

En FB: https://www.facebook.com/leon.trahtemberg/posts/1977395292360996  

Artículo afín:

Para detectar potenciales científicos

¿Cómo actualizar permanentemente a los profesores de ciencias?

Las humanidades son más completas que las STEM

El valor de las humanidades (incluso para empresas y profesionales con orientación científica o tecnológica) Padres Cosas # 199

396 síntomas de fracasos del sistema educativo en Chile. Simce en Chile, ECE en Perú, PISA y TIMSS a nivel global, como indicadores de calidad de modo totalmente descontextualizado y restrictivo, ignorando además todo el mundo no cognitivo y de habilidades blandas. Cabría preguntar también si los colegios con mejores puntajes en esas pruebas, realmente son escenarios de educación de calidad o fábricas de preparaciones estresantes de alumnos para rendir esas pruebas, al estilo del siglo pasado, para así alimentar la vanidad de los padres y autoridades que viven de esas pruebas y puntajes sin calibrar sus efectos secundarios. 

(LT: cambien la palabra universidad por la de colegio y tendrán una propuesta interesante del TEC de Monterrey) Elementos de una nueva visión para la formación universitaria. Inmersión vivencial con enfoque crítico. Trabajo colaborativo y aprendizaje autónomo. La interdisciplinaridad. “Ante un mundo incierto y de cambios constantes, es responsabilidad de las universidades formar personas que desarrollen su propio proceso de aprendizaje autónomo de manera exitosa”