Primero lo concreto, luego lo abstracto. Si no, no aprenden

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Ediciones Regionales 30 09 2018

El principio básico de la construcción de aprendizajes significativos es que las ideas nuevas se construyen sobre la base de las ideas antiguas que uno ya tiene, sea de modo directo o usándolos como ejemplos o para analogías. Por ejemplo, la abstracta Ley de Ohm (I=V/R intensidad, voltaje y resistencia) se entiende mejor usando la analogía del movimiento del agua a través de una tubería, variando su diámetro interno (con mayor resistencia por fricción o estar parcialmente taponeado) o variando la presión externa con la que entra el agua a la tubería. O, la 2da ley de Newton (fuerza=masa por aceleración) que se entiende mejor si se usa la analogía de un bateador que dependiendo de la fuerza con la que se golpea la bola o la masa del bate de beisbol ésta  tendrá mayor aceleración).

En esencia, lo que hacen es traer lo nuevo a la memoria de corto plazo  para procesarlo, compáralo o combinarlo con aquello que ya está instalado en la de largo plazo (lo ya vivido) para entender así el nuevo concepto. Sin embargo, hay que asegurarse que se entiende bien y que el concepto pueda ser transferido a situaciones nuevas o servir para anticipar cómo podrían darse las cosas en nuevos escenarios.

Por ejemplo, si se quiere lograr que los alumnos de primaria entiendan la necesidad de normas en la sociedad. La discusión de las reglas en el hogar y en la escuela pueden servir como plataforma  para mostrar cómo los grupos humanos más grandes concuerdan en normas que les permitan vivir mejor juntos.

Se puede pedir a los alumnos que listen y expliquen las reglas de convivencia que tienen en los hogares y en el salón de clases. De allí se les pide que identifiquen y expliquen las normas que observan que existen en la ciudad. Más allá de eso, se puede pedir que los alumnos replanteen las normas que creen que deben ser modificadas o que formulen otras nuevas para  perfeccionar la convivencia.

Estos ejemplos de Daniel Willingham (“Why Don´t Studentes like School”, Cap, 4) pueden ser útiles a la hora de abordar con los niños conceptos abstractos, evitando que se vuelvan memorísticos e  irrelevantes si no tienen con qué saberes previos conectarlos.   

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Esto es lo que le pasa a tu hijo si fuerzas su aprendizaje sin estar preparado. Los expertos aconsejan respetar los hitos evolutivos de los menores. Si forzamos a todos los niños a llegar a un límite muy alto, “más alto de lo que está previsto en un desarrollo normal”, tendremos problemas: “Consideraremos anormal algo que no lo es. Haremos que padres y niños consideren su situación como patológica cuando realmente no lo es. Esto conlleva un elevado nivel de estrés para las familias, que quieren que sus hijos sean capaces de lograr todos sus objetivos como los demás niños. Los niños empiezan a sentirse diferentes, con problemas. Además, se frustran y empiezan a sentir rechazo por el aprendizaje”.