Cuidado con estereotipar a los migrantes venezolanos (educación ciudadana).

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Cuidado con estereotipar a los migrantes venezolanos. (Educación ciudadana, León Trahtemberg) 

Me ha sorprendido ver cómo a veces algunos medios levantan desproporcionadamente alguna noticia que involucra a un venezolano trasgresor, o la de quienes se quejan que los venezolanos les quitan el trabajo a los peruanos. Con ello no solo agreden injustamente a una enorme cantidad de migrantes que dan hasta la última gota de sudor diario para sobrevivir dignamente dentro de la precariedad de su situación, sino desconocen que hay tres millones de peruanos residiendo en el extranjero para quienes seguramente se desea que sean acogidos y tengan abiertas las oportunidades para estudiar, emplearse y residir.

Este es un tema cívico y ético de gran importancia que debería tratarse no solo en los medios sino en todas las familias y escuelas que se atreven a postular una "educación en valores".

En FB: https://www.facebook.com/leon.trahtemberg/posts/1652214904879038?pnref=story

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Educación cívica y autoritarismo (con extraordinario inserto del filósofo e investigador de la educación en México, Pablo Latapí Sarre) “So pena de hacernos tontos a nosotros mismos, no podemos plantear la educación cívica de las siguientes generaciones de espaldas a la realidad. El país está haciendo agua por sus cuatro costados; llegan a su límite problemas cívicos inveterados, como la corrupción y la impunidad; han entrado a su crisis definitiva el partido de Estado y sus controles corporativos, se resquebraja el antiguo presidencialismo, y las instituciones gubernamentales pierden credibilidad por su recurso al doble lenguaje y sus fracasos en el manejo de problemas nacionales del calibre del conflicto de Chiapas (el levantamiento neozapatista de 1994) o el Fobaproa. Es en esta realidad, ante ella y necesariamente a partir de ella, como hay que formar ciudadanos hoy; como bien dice el programa de estudios oficial, los estudiantes deberán aprender a ‘considerar y asumir su entorno social como un ambiente propicio para el ejercicio de actitudes comunitarias y cívicas’.” Los libros que citaba el especialista –señalaba él mismo– mostraban “un natural pudor del gobierno respecto a sus vergüenzas”, pero “nadie espera que un programa oficial exhiba las lacras del sistema político”. Así, en el ámbito del “deber ser” se referían a “abstracciones inocuas” como la libertad, justicia, igualdad, tolerancia, respeto a los derechos humanos, al Estado de derecho, amor a la patria y democracia como forma de vida, que no han sido necesariamente atendidas por los gobiernos.