Escuelas que preparan para la vida

Atención, se abre en una ventana nueva. PDFImprimirCorreo electrónico

Regiones 02 07 2017 

Llegados a la adultez, una mirada retrospectiva respecto a lo que fue la respectiva educación escolar ayuda a descubrir las lagunas que dejó para lidiar con la vida real. Aquí hay una versión traducida y editada  del interesante aporte de Rhiannon Lucy Cosslett “Schools don’t prepare children for life. Here’s the education they really need” (The Guardian, 12/06/2017)

Ella imagina un nuevo sistema educativo que sería radicalmente reformado para ofrecer un currículo verdaderamente nacional donde se encuentren niños de diversos estados no solo en función de la  edad sino de sus intereses; por ejemplo, el drama, que no tiene que impedir que un alumno también estudie geografía. Tendrían una gama de temas a elegir en función de sus preferencias,  aunque también se les requeriría estudiar una serie de temas clave independientemente de los elegidos. 

Habría un espacio para la lectura de alumnos mayores leyendo con niños que recién comienzan la  secundaria para ayudarles a crecer en su autoconfianza, especialmente usando libros sobre la importancia de la bondad y la tolerancia. En ciencias, habría más trabajo práctico, más viajes a los museos de ciencias y una enseñanza completa de la evolución. Las matemáticas tendrían un enfoque en aplicaciones prácticas, como las tasas de interés en las tarjetas de crédito, los entresijos de un contrato de crédito al consumidor y las implicaciones de un crédito.

La tecnología de la información se integraría en la mayoría de las áreas temáticas además de enseñar a codificar. Habría una serie de talleres prácticos en plomería, diseño y tecnología, madera, arte y gráficos.

Se abordaría el apoyo a la mala salud mental y animaría a los niños a sentirse capaces de expresar sus emociones en un espacio que no los juzga. La imagen corporal sería un tema de discusión para  ambos sexos, incluyendo el papel de los medios sociales en la formación de percepciones de un cuerpo deseable y las cirugías estéticas. En educación sexual se abordarían temas que traen los avances tecnológicos con los que se enfrentan los jóvenes, como el sexting, las redes sociales y la pornografía.

Sería bueno que más educadores procuren imaginar una escuela como aquella a la que les hubiera gustado asistir. Aprenderían mucho sobre las brechas de hoy.