Dinamarca necesita reformar preuniversitaria (ampliado)

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Diarios Regionales 30 04 2017

De visita para hacer un recorrido por el sistema educativo de Dinamarca encuentro una dimensión del siglo XXI sobre la que sus educadores consultados no están conformes, pero el ministerio de educación no hace eco. Se trata de la “elección vocacional” muy temprana, a los 15 años, que define si el alumno al terminar la primaria de 9 años seguirá con la secundaria académica (la más prestigiada, que marca la ruta a la universidad), la secundaria tecnológica (menos prestigiada, que lleva a carreras técnicas), un área artística, o poner fin a los estudios, porque la educación obligatoria no incluye la secundaria de 3 años (que sería 4to. 5to y 6to de secundaria en el caso peruano). 

Lo que esto produce es una elección apresurada, bajo mucho estrés, definida fuertemente por los profesores, psicólogos y padres más que por los alumnos, a los que “les dicen” cuál es su mejor opción en base a su previo desempeño en la primaria. Un buen porcentaje de alumnos deciden no seguir sus estudios de secundaria (igual el estado de bienestar les proveerá de todas sus necesidades así no tengan carrera o no consigan trabajo). Otros eligen una carrera que no los hará muy felices a la que no le dedicarán demasiado esfuerzo. 

Cuando sugerí que permitan que los alumnos terminen la secundaria comprehensiva sin tanta presión y les den una pausa pos-secundaria para ganar experiencia, viajar, trabajar, explorar sus talentos y pasiones antes de entrar al “tubo sin salida” de una opción de estudios superiores me dijeron “eso sería ideal, pero el sistema educativo responde a las necesidades de un estado que necesita que a la brevedad los jóvenes ingresen al mercado laboral y paguen sus impuestos, porque es la única manera de darle sustentabilidad al estado de bienestar y mantener a sus adultos mayores. (Ojo que cada persona paga acá entre 40% y 60% de sus ingresos en impuestos).

Esta es una dimensión cuestionable de todo este sistema educativo europeo que presenta similares problemas en los diversos países que lo mantienen. No existe este proceso de pausa para cerrar un ciclo, o para consolidar experiencias acumuladas, o para explorar nuevas rutas que no estén predeterminadas por el limitado criterio del desempeño escolar.