El equilibrio con las habilidades blandas

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Regiones 16 04 2017

A contrapeso del énfasis en el aprendizaje de conocimientos de áreas científicas y humanísticas propias de la escuela tradicional, independientemente de las características personales, éticas y sociales de los alumnos, cada vez suman más las voces que demandan un mayor equilibrio en la formación escolar con las denominadas habilidades blandas que valoran la empatía, tolerancia al fracaso, perseverancia, habilidades sociales y varias otras.  

Como ocurre con frecuencia, la falta de puntos medios equilibrados hace que haya líderes de opinión que cargan la tinta de modo pendular hacia uno u otro de los extremos.  Por ejemplo los admiradores de la educación nórdica que para un mundo tan cambiante pone énfasis en el desarrollo de habilidades generales, que permitan "pivotear" fácilmente a los egresados entre distintas ocupaciones, tanto las nuevas como las renovadas. Por ejemplo  Peter Diamandis, físico, ingeniero que es uno de los fundadores de Singularity University  puntualiza la importancia de cinco ejes o valores que permiten navegar por el nuevo mundo: pasión, curiosidad, imaginación, pensamiento crítico y persistencia. Propone una currícula de habilidades generales que incluya la empatía,  fomento de la curiosidad, detección de la pasión de cada uno, persistencia, storytelling,   experimentación, exposición a la tecnología, creatividad e improvisación, ética y codificación. Sin duda no deja de mencionar a los tres básicos (leer, escribir y matemáticas) pero solo como una de la decena de secciones que propone. (La Nación, Argentina,  31 12 2016 “Los mitos de la economía de la nueva educación”)

En la vereda opuesta están los que sostienen que para enseñar razonamiento social centrado  en el análisis de los procesos, temporalidad, contextualización, se requiere previamente que el  alumno domine los conocimientos sobre los cuales se hará la investigación. El pensamiento crítico solo tiene sentido si se ejerce en contextos definidos. En el medio, Ignacio Puig Moreno (Acamica)  alerta que ambas visiones, la de la especificidad y la de las habilidades generales, son complementarias. 

En suma, de lo que se trata es poner en juego las habilidades blandas a la hora de abordar aquellos temas  que corresponden a áreas disciplinares que tienen su propia lógica interna y un conjunto de conocimientos que los sostienen o investigaciones y proyectos  interdisciplinarios. 


No se puede cultivar las habilidades blandas en el vacío.