Reflexiones respecto al debate sobre la educación sexual en la escuela

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Reflexiones respecto al debate sobre educación sexual en la escuela (León Trahtemberg). 

Cuando el hijo o hija de un(a) criminal, borracho, drogadicto, sacahueltero, gigolo, prostituta, es señalado, tratado y discriminado como “diferente” en el aula escolar por cosas que hacen sus padres, sin duda se afecta al niño por cosas que no dependen de él. Lo mismo ocurre cuando un niño es tratado en el colegio como “diferente” porque sus padres son famosos, tienen un cargo público, son muy adinerados o tienen una condición indigente. La escuela peruana, en cuyas aulas habitan miles de niños diversos así, no puede ser un espacio que alimenta la discriminación o afecta la identidad de un niño o niña, sea por cosas que nacen de ellos mismos o por aquellas que dependen de condiciones o cosas que hacen terceros, particularmente sus padres.

Cuando un niño es diferenciado o discriminado en la escuela por la forma como sus padres decidieron conformar su hogar, o por sus propias inclinaciones sexuales, o por sus condiciones y capacidades físicas o intelectuales, se está afectando el derecho de todo niño o niña a ser valorado y respetado por su condición humana con sus particularidades, en su derecho a la no discriminación y a ser tratado con equidad sin ser jerarquizado como inferior o superior a otros.

¿Adónde radican los parámetros para que se garanticen esos derechos? Legalmente, en la Constitución. Formalmente, en las normas que producen los ministerios como el de educación que debe regular la vida del alumnado diverso estableciendo pautas y estrategias que garanticen que no haya en el currículo y las normas de convivencia escolar ningún elemento que discrimine o excluya a ningún niño en razón de su origen o que transmita el mensaje que unos niños son superiores o mejores que otros por definición. 

El gran problema es que ni la Constitución ni las normas ministeriales pueden normar la vida psicológica de los padres o maestros con los que interactúan los niños. En el caso de los padres, porque directamente o a través de sus hijos y sus conductas  le transmitirán a algunos niños actitudes y mensajes que señalarán esas diferencias extra-norma: “No te juntes con esa…”; “los padres de ese niño son…”; “mientras no te afecte a ti, no te metas…”; “que lorna que es ese niño…”; etc. 

En el caso de los maestros es más decisivo, porque ellos constituyen el verdadero currículo. En sus vínculos con los alumnos se transmiten sus prejuicios, estereotipos, preferencias y rechazos, y todo aquello de su historia personal que ha dejado huella que se expresa en sus relaciones con los demás. Por ejemplo un profesor homosexual o uno que es homofóbico, diga lo que diga el currículo o material didáctico le hará sentir a los alumnos lo que él piensa y siente al respecto. Un profesor que es racista, o antisemita, o anticlerical, o admirador de algunos referentes religiosos o morales; o un profesor que viene de un hogar en el que uno de sus padres o hermanos es lesbiana u homosexual; o una profesora que ha tenido experiencias de  violación o aborto; o un profesor que en su infancia ha sido buleador o buleado; o un profesor que consume drogas, etc. modelará  sus interacciones con los alumnos con esa historia como referente. Nadie puede abstraerse de su mundo interno que es el motor de nuestras conductas no solo explícitas (que usualmente se pueden ajustar a las normas convencionales “para no tener problemas con la autoridad”) sino especialmente las más subjetivas expresadas de modo directo con sus gestos, risas, burlas, ejemplos, exaltaciones, anécdotas, acentos en sus intervenciones, señalamientos de situaciones en clase de lo que debe ser valorado, pasado por alto o censurado. También en sus actitudes, receptividad y respuestas a las preocupaciones, preguntas o consultas que le hagan los alumnos, sea sobre su sexualidad o la de otros, o sea de cualquier otro tema que implique valores.                       

Podría extenderme hasta el infinito para mostrar que el maestro es en realidad el currículo, tanto en el tema de la educación sexual como en el de cualquier otra área. Siendo así ¿adónde debería colocarse el eje de la preocupación y debate de legisladores y padres de familia? Una vez más, no hay salvación: en la calidad de los maestros.  Ellos son el currículo, son los traductores de todo aquello que figura escrito en las normas y programas para hacérselo llegar a los alumnos a través de sus actitudes y vínculos con ellos. 

Si no nos aseguramos que tenemos profesores mentalmente sanos, capaces de ser introspectivos en relación a sus particularidades y el efecto que estas tienen sobre sus colegas y alumnos; si no se forman y capacitan no solo para ser respetuosos de los niños y sus diferencias sino para revisar cotidianamente con sus colegas su imagen de niño y los incidentes o anécdotas que ocurren con ellos en el aula que permiten  aprender cómo entender y regular su propia conducta; etc. entonces, todo lo que se escriba en las guías para los maestros o en el currículo quedará fuera de la vida real en el aula. 

Los ejemplos están a la vista. Hay poca relación entre todo lo que aparece en los antiguos currículos escolares de educación cívica, ciudadana, religiosa, sexual, medioambiental, conciencia histórica, valores, educación por el arte, etc. y lo que evidencian en su conducta cotidiana buena parte de los egresados de muchos de los diversos colegios públicos y privados (que son los adultos de hoy)  

Respetando las sensibilidades de los padres que abogan por una u otra forma de tratar temas de familia y sexualidad en la escuela, no cerremos los ojos ante la insustituible e impostergable necesidad de tener en las escuelas peruanas a los profesores más competentes e íntegros que es posible producir en el seno de la sociedad peruana, y de la importancia inmediata de contar en todas las escuelas con profesionales del mundo de la psicología capaces de trabajar con los profesores todas estas dimensiones de su ser que impactan en la vida de sus alumnos.   

Eso tendría mucho más impacto que decenas de guías didácticas de todo tipo y temas. 

 
Artículos afínes
 
 
 
 
 
Importante mensaje de la ministraFormando al peruano que todos queremos, por Marilú Martens (El Comercio 04 03 2017)
“Esta es una realidad que duele y que no estoy dispuesta a mirar de costado. Debemos evitar todo tipo de discriminación."
(LT: la preocupación de los padres objetores del currículo ha sido acogida y contestada por el Minedu, pero me pregunto ¿es creíble que cambiar una que otra palabra en el texto del currículo. -que es lo que piden estos objetores- cambiará el sentido de lo que explica la visión del Minedu?. A estas alturas parece un esfuerzo por torcer el brazo del Minedu más que por profundizar el sentido de una educación sexual relevante para estos tiempos, que depende mucho más de la salud mental y capacidad de los docentes-incluyendo las de los colegios religiosos- que de lo que está escrito en el texto del currículo)

 
(LT: El desarrollo científico y social y su impacto cultural se observa mejor expresadas en sociedades europeas democráticas desarrolladas que en las mediorientales y africanas teocráticas. Perú está en una transición entre ambas, cuyo punto de llegada parece evidente inclusive para quienes lo temen. 
En el ínterin hay intentos por ir contracorriente que serán tan complicados de sostener como cuando había sectores que se oponían a la globalización o al acceso de los jóvenes a internet o facebook.
Sin embargo, una disposición al diálogo abierto por parte de los objetores podría facilitar hallar  fórmulas para una convivencia menos traumática durante esta transición. El fanatismo no abona a favor de eso.
Elmer Huerta aporta más elementos para la comprensión científica del tema). 
 
EDUCACIÓN SEXUAL CUESTIONADA -extenso- (León Trahtemberg, FB 03 02 2017)

El ministerio de educación ha cumplido con su responsabilidad constitucional de diseñar un currículo que rija el mundo de los aprendizajes escolares de los alumnos, que están obligados por la misma Constitución a asistir a la escuela para educarse en términos formales. Bajo ese paraguas el ministerio ha planteado un conjunto de competencias a desarrollar en el ámbito de la identidad que aluden al valor de la familia y al reconocimiento de que hombres y mujeres nacen biológicamente diferentes pero iguales en sus derechos, deberes y oportunidades. A eso se le denomina genéricamente “igualdad de géneros”. 

Sin embargo, hay un sector de intérpretes del currículo que sostienen que enunciados en el currículo como “construye su identidad”, “vive su sexualidad de manera plena y responsable” y “toma conciencia de sí mismo como hombre y mujer” son un contrabando para introducir lo que denominan “ideología de género”. Esta propondría que la condición de hombre o mujer no queda definida biológicamente sino social y culturalmente, como una opción que cada cual asume conforme va creciendo. Eso implicaría que pueden elegir ser travestis, homosexuales o lesbianas, además de ejercer su actividad sexual plenamente, lo cual a esos padres les parece inaceptable y una intromisión en la visión de educación sexual que quieren inculcar a sus hijos.

Esta interpretación con la consecuente censura al currículo oficial olvida que la razón de ser del sistema educativo es el bienestar de los niños y jóvenes, que tienen derecho a no ser discriminados sea por la conformación particular de su familia o por su orientación sexual. Si ser homosexual o lesbiana se presenta como “perversión”, no solo se carga de dolor, maltrato y discriminación a los hijos de estos padres o a los alumnos que tienen alguna de esas orientaciones sexuales, sino que se les quita la oportunidad a los otros niños de aprender a respetar a cada persona por lo que es y reconocer e interactuar sanamente con las diferentes personas que va a encontrar en su comunidad. 

Puedo entender las susceptibilidades de padres bien intencionados frente a un tema que reta sus convicciones y estereotipos construidos en los ambientes negadores de generaciones anteriores y que creen que sus hijos desde pequeños tienen garantizada su heterosexualidad, pero temen por el efecto negativo de un entorno que incluya padres o compañeros homosexuales o lesbianas. Sería bueno que se pregunten ¿cómo quisieran que en la escuela se trate a su hijo o hija si fuera homosexual o lesbiana? 

Personalmente pienso que la propuesta del ministerio de educación crea un marco adecuado para el tratamiento del tema, recordando que más allá de lo que esté escrito en el texto del currículo, serán los padres, maestros y propios compañeros de los alumnos con sus actitudes, mensajes, gestos, sentido y contenido de sus comunicaciones los que dejarán las huellas más significativas en la salud mental, seguridad y manejo de la sexualidad de cada alumno.

En FB: https://www.facebook.com/leon.trahtemberg/posts/991379764295892?pnref=story

LT 05 02 2017 Pepe dice: Soy homosexual. ¿Qué hago? 

Después de tanta discusión sobre el currículo y enfoque que debe tener la educación sexual en la escuela -que implícitamente levanta entre sus críticos los temores de los padres a que sus hijos no sean heterosexuales (y en algunos revela la fragilidad de su propia identidad sexual)- quizá es buen momento para ponerse en situaciones muy concretas y preguntarse cuál es el rol de la escuela -los maestros- cuando enfrentan estos temas en el ámbito escolar. Veamos un caso paradigmático. 

Pepe es un alumno de 15 años que está en 3ero de secundaria en un colegio muy tradicional. Se acerca al profesor con el que tiene más confianza, que en una ocasión anterior le había expresado su preocupación porque lo veía triste y desanimado, para conversar en privado y le dice: "estoy angustiado, deprimido, triste, no puedo dormir, he bajado en mis estudios porque no me concentro; hace tiempo que tengo claro que soy homosexual pero no sé cómo enfrentarlo con mis padres y compañeros (aunque algunos ya lo intuyen). He hecho enormes esfuerzos por ocultarlo porque no quiero herir ni hacer sentir fracasados a mis padres a los que amo y no sospechan nada. Temo que si se los confieso me van a repudiar, se van a avergonzar con sus amigos, porque cada vez que se ha hablado en casa de otros casos de gays o lesbianas lo han hecho con burla y desprecio. Sé que la confesión perturbará profundamente el ambiente de mi casa y la relación habitual de mis padres conmigo. Esta situación me llena de culpa, inseguridad y temor. Pero ¿qué hago?"

Si Ud. fuera ese profesor, y quisiera ser respetuoso de la integridad emocional de sus alumnos, pero a la vez siente una responsabilidad en relación a los padres que confían que el colegio comparta con ellos aquello que es relevante para la vida de sus hijos ¿qué haría?

En FB https://www.facebook.com/leon.trahtemberg/posts/994303967336805?pnref=story

 
Miradas en conflicto sobre la educación sexual y el tema del género.
 
¿Es tan mala la Guía de Educación Sexual Integral para Primaria 2016? 08/01/2017  Por Marcos D’Angelo, sacerdote y doctor en Teología por la Universidad de Navarra
Los padres de familia ¿están preparados para que sus hijos adolescentes les digan que son homosexuales o lesbianas, como fruto de este adoctrinamiento? 
 
MINEDU 14 01 2017 Currículo Nacional promueve igualdad de oportunidades para hombres y mujeres. También rechaza toda forma de violencia y fomenta el respeto a las diferencias dentro y fuera de la escuela. http://www.minedu.gob.pe/n/noticia.php?id=41429 

Ministerio de Educación: “La escuela no promueve la homosexualidad" Peru 21 Sábado 14 de enero del 2017

Polémica en torno al Currículo Nacional de Educación Básica se basa en tergiversaciones, sostiene asesora del Viceministerio de Gestión Pedagógica. http://peru21.pe/actualidad/escuela-no-promueve-homosexualidad-sino-principio-constitucional-no-discriminacion-senala-minedu-2267838

“No hay ideología de género en currículo”, afirma Ministerio de Educación Perú 21 05/12/2016 En la web colectivos impulsaron campaña para afirmar que el Minedu promovía la homosexualidad.  http://peru21.pe/actualidad/no-hay-ideologia-genero-curriculo-afirma-ministerio-educacion-2264193

 

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Argentina 18 01 2017: Uno de cada seis niños en Argentina tiene una madre adolescente. El embarazo precoz es frecuente en poblaciones vulnerables. En el 69% de los casos no fue intencional  “Con la ocurrencia del embarazo en una pareja joven lo que tiende a ocurrir es que las chicas se retiran del mercado laboral y se recluyen en el hogar, mientras que los varones generan una inserción temprana y precaria en el mercado de trabajo para sostener a la familia. Ninguno de los dos logra terminar la educación obligatoria y terminan tomando empleos precarios para la subsistencia básica. Eso genera una trayectoria laboral de exclusión. Estos hogares reflejan cómo se distribuye la pobreza en nuestro país. Hoy la estamos asignando a la infancia. La mitad de los niños menores de 14 años viven en situación de pobreza. En esos chicos generamos las peores condiciones, en términos de oportunidades”, 

El delicado tema de cómo tratar la sexualidad en la escuela y qué materiales usar despierta polémicas similares a las del Perú en varios países de la región. Les muestro un par de casos notorios.
CHILE: Lee aquí el polémico libro sobre educación sexual editado por la Municipalidad de Santiago "100 preguntas sobre sexualidad adolescente" lleva por nombre el material que fue elaborado por un comité de expertos y un grupo de estudiantes que eligió las interrogantes que se responden.

LT 05 02 2017 Pepe dice: Soy homosexual. ¿Qué hago? 

Después de tanta discusión sobre el currículo y enfoque que debe tener la educación sexual en la escuela -que implícitamente levanta entre sus críticos los temores de los padres a que sus hijos no sean heterosexuales (y en algunos revela la fragilidad de su propia identidad sexual)- quizá es buen  momento para ponerse en situaciones muy concretas y preguntarse cuál es el rol de la escuela -los maestros- cuando enfrentan estos temas en el ámbito escolar. Veamos un caso paradigmático. 

Pepe es un alumno de 15 años que está en 3ero de secundaria en un colegio muy tradicional. Se acerca al profesor con el que tiene más confianza, que en una ocasión anterior le había expresado su preocupación porque lo veía triste y desanimado, para conversar en privado y le dice: estoy angustiado, deprimido, triste, no puedo dormir, he bajado en mis estudios porque no me concentro; hace tiempo que tengo claro que soy homosexual pero no sé cómo enfrentarlo con mis padres y compañeros (aunque algunos ya lo intuyen). He hecho enormes esfuerzos por ocultarlo porque no quiero herir ni hacer sentir fracasados a mis padres a los que amo y no sospechan nada. Temo que si se los confieso me van a repudiar, se van a avergonzar con sus amigos, porque cada vez que se ha hablado en casa de otros casos de gays o lesbianas lo han hecho con burla y desprecio. Sé que la confesión perturbará profundamente el ambiente de mi casa y la relación habitual de mis padres conmigo. Esta situación me llena de culpa, inseguridad y temor. Pero ¿qué hago?

Si Ud. fuera ese profesor, y quisiera ser respetuoso de la integridad emocional de sus alumnos, pero a la vez siente una responsabilidad en relación a los padres que confían que el colegio comparta con ellos aquello que es relevante para la vida de sus hijos ¿qué haría?

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17 03 2017 Con mis hijos sí métete, por Ignazio De Ferrari  “Si en el mediano y largo plazo queremos avances más concretos en equidad de género, es necesario llegar a más jóvenes”. 
 
Interesante punto de vista sobre el placer y consentimiento, a propósito del abordaje discutido sobre el tema de la educación sexual. 
"While safe sex, contraception, and the inner workings of the reproductive system were mentioned, one thing wasn’t: the concept of pleasure".
"Schools need to be given full and proper guidance to cover topics such as pleasure and consent in an age-appropriate, sensitive and meaningful way".
"Our research shows that nine out of ten (89%) young people are not taught about sex in relation to pleasure – instead, what’s being taught is usually focused on the biological basics, how to avoid pregnancies and so on".  http://metro.co.uk/2017/03/24/why-sex-education-needs-to-start-focusing-on-pleasure-6531804/#ixzz4cL9hItOB