La nociva competencia entre escolares

Atención, se abre en una ventana nueva. PDFImprimirCorreo electrónico

El Tiempo Piura 04 04 2015

La competitividad es la capacidad que tiene una empresa o país de obtener rentabilidad en el mercado en relación a sus competidores, dependiendo del valor y cantidad del producto ofrecido,  los insumos necesarios para obtenerlo (productividad) y las capacidades de los otros oferentes del mercado como los que se compite. La competencia en cambio, es la disputa entre personas u organizaciones que aspiran a un mismo  objetivo y a lograr la superioridad en relación a cierta actividad. En una economía de mercado, las empresas más competitivas ganan mayores porciones del mercado y las que lo son menos los pierden o desaparecen. En educación, esa es una tragedia.  

Cuando en el mundo de la educación se asume la competitividad como objetivo de los alumnos que se obtiene haciéndolos competir entre ellos desde edades tempranas se introducen factores de tensión nocivos a su convivencia. A diferencia de una economía de mercado, una “economía educativa” lejos de darle mayores porciones de atención y privilegios a quién se muestra más fuerte en el espacio educativo, lo hace para quien requiere más atención y tiene más dificultades, porque lo último que se espera es que los débiles sean eliminados del “mercado”. Al contrario, se espera que todos logren los objetivos sin mostrar a unos como superiores de otros. 

Esto último choca frontalmente con la exigencia de que todos los alumnos alcancen los mismos logros en el mismo tiempo y usando los mismos medios de aprendizaje, el uso de las mismas pruebas para que todos evidencien los aprendizajes medidos con la misma escala y niveles de exigencia. También, el uso de notas para medir los logros de cada alumno en función a una escala creada por el profesor y que jerarquizará a unos por encima de otros, marcando las diferencias entre ellos. Esa competencia genera pocos ganadores (que alimentan su vanidad y soberbia) y muchos perdedores (que alimentan su cólera, envidia, rivalidad, tensión respecto a los ganadores) lo que contamina de agresividad y violencia el ambiente social escolar, una de cuyas expresiones es el bullying junto con los desaprobados y repitentes que deben sumar la vergüenza y desadaptación social a sus males.

Quién sabe es hora de cambiar estos paradigmas nocivos para el desarrollo de nuestros alumnos.  

En FB:  https://www.facebook.com/leon.trahtemberg/posts/630765167024022?pnref=story

Artículos afines:

La competencia destruye la competitividad

En FB https://www.facebook.com/leon.trahtemberg/posts/622747161159156?pnref=story 

En FB Colegio Áleph https://www.facebook.com/colegioaleph/posts/1064238346926905 

En FB (versión Padres-Cosas)  https://www.facebook.com/leon.trahtemberg/posts/656509717782900?pnref=story 

Versión extensa en la web LT  http://www.trahtemberg.com/articulos/2560-la-competencia-destruye-la-competitividad-padres-cosas-203.html

Artículos afines

La competencia entre escolares trae el bullying

Don't Compare Yourself to Others  Have you ever envied someone else's success? Do you sometimes wish you had another person's life? Well, comedian Tom Shillue explains why comparing yourself to other people will put you on the fast track to an unhappy life. 

Versión extensa en la web LT  http://www.trahtemberg.com/articulos/2560-la-competencia-destruye-la-competitividad-padres-cosas-203.html

La competencia destruye la competitividad (León Trahtemberg en la Revista Padres-Cosas 203)

¿Qué debe saber un niño a los 4 años? De la cultura de la competencia a la cultura de la afectividad

Eres el mejor. Confórmate con 18

¡Qué lindo! Ataque al niño (cuando el elogio se convierte en ataque)

 
"Los alumnos que no compiten tienen una mejor salud mental” (David Johnson) "Cada vez que dos estudiantes trabajan juntos, la relación cambia: se entienden mejor, se aceptan y se apoyan mutuamente tanto en lo académico como en lo personal. Cuando no compiten, mejora su salud mental; ganan autoestima y mejora su habilidad para lidiar con el estrés. El grado de vinculación emocional entre los estudiantes tiene un profundo efecto en su comportamiento en el aula. Cuanto más positiva es esa relación, menores son las tasas de absentismo y de abandono. El sentimiento de responsabilidad sobre el grupo incentiva las ganas de emprender proyectos de mayor dificultad y mejora la motivación y la persistencia para alcanzar una meta conjunta. El grupo se siente unido frente a ataques externos o críticas y crece el compromiso por el crecimiento personal y académico del resto de miembros del equipo. Los niños que requieren tratamiento psicológico suelen tener menos amigos y sus amistades son menos estables a largo plazo. La esencia de la salud psicológica es la habilidad de construir, mantener y modificar las relaciones con los demás para conseguir determinados objetivos. Los que no son capaces de gestionarlo suelen presentar mayores niveles de ansiedad, depresión, frustración y sentimientos de soledad. Son menos productivos y más inefectivos en combatir la adversidad".