¿Cómo educamos “a prueba de futuro"?

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El Tiempo 20 07 2014

En la "era de la información" la cantidad de información se duplica cada dos a cinco años, de modo exponencial.  ¿Cómo debería entonces ser la educación de quien se inicia en la universidad cuando lo que aprende en el 1er año ya no estará vigente 3 años después? 

Por otro lado la era del monopolio universitario de la emisión de títulos ya terminó porque ahora hay diplomas otorgados por todo tipo de instituciones no universitarias  e incluso corporaciones como Microsoft, HP, Daewoo, que tienen sus propios centros de formación. ¿Por qué habría de requerirse un grado universitario cuando buena parte del empleo se obtendrá presentando  estas otras acreditaciones empresariales?  ¿Cómo entonces prepararse para los empleos del mañana? (James Arvanitakis, How do we ‘future proof’ education?  6/5/2014)

Una solución que se ha propuesto es que las universidades tengan mayores vínculos con la industria y los grupos empresariales para mejorar el trabajo de preparación de los graduados universitarios, con la intención de que los egresados estén listos para llenar los vacíos actuales y emergentes en el sector del empleo. Este trabajo integrado de aprendizaje incluye actividades como prácticas profesionales acreditadas para el trabajo, la tutoría y las pasantías. Sin embargo, para identificar el origen de un nuevo empleo se requiere imaginación y creatividad, así como visión de largo plazo, atributos del que usualmente carecen los programas diseñados por la industria que quieren resolver problemas de recursos humanos para el corto plazo. 

Arvanitakis  señala que los espacios de formación de los nuevos profesionales deben permitir que se  acompañe el  dominio de su disciplina con otras habilidades como la creatividad -que es tan importante como la alfabetización-. También debe producirse en ambientes de  interdisciplinaridad, para cultivar la mente con diversas perspectivas y amplia cultura general. Junto con ello deberá realinearse la buena investigación social y científica con la elaboración de políticas para crear un ambiente que oriente a la búsqueda de soluciones a los desafíos contemporáneos y futuros de modo que el graduado pueda conocerlas y aportar a ellas mientras ejerce su profesión. 

Vale la pena que las instituciones formadoras de educación básica y superior empiecen a incorporar este tipo de insumos para al diseño de su propuesta educativa.

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