Fracaso presentado como éxito

Atención, se abre en una ventana nueva. PDFImprimirCorreo electrónico

El ministerio de educación ha presentado los resultados de las evaluaciones hechas a los alumnos del segundo grado al final del 2009 en comprensión lectora y matemática (uso de números y operaciones para resolver problemas). En comprensión lectora el nivel suficiente en los 3 años del 2007 al 2009 sube de 15.9% a 16.9% y ahora 23.1%. En Matemática el nivel suficiente sube de 7.2% a 9.4% y ahora 13.5%.  Este promedio no diferencia entre los avances en colegios estatales (a cargo del estado) y los privados que usualmente tienen ventaja frente a los estatales que por lo tanto tienen un avance más reducido al anunciado. 

Suponiendo que no haya habido consigna de modificar los contenidos a evaluar ó bajar la exigencia de las pruebas de 2do grado desde el 2007 hasta el 2009 (cosa no descartable a la luz de lo que ha ocurrido con las pruebas de evaluación a los docentes), lo que queda como resultado es que el nivel de lectura y matemática suficiente en 2do grado han subido un 5.5% del 2008 al 2009, lo cual el ministerio de educación presenta como un logro importante. Es el vaso que está 20% lleno.

Sin embargo, visto de otra manera, después de casi 4 años de gobierno aprista, los niños que entraron al preescolar de 5 años  en el 2007 y al 1er grado en el 2008 –en pleno gobierno aprista- al terminar 2do grado en el 2009 no logran el nivel suficiente de lectura en 77% de los casos y no logran el nivel suficiente en matemáticas en 87% de los casos. Esos son alumnos que pasaron al 3er grado y que en el 2010 cargarán consigo todas las dificultades que a muchos los conducirán al fracaso escolar año tras año, por no haber tenido una fuerte base escolar inicial.  Este es el vaso 80% vacío.

Partamos del principio que el ministerio de educación obliga por ley a todos los alumnos a ir al colegio y a ponerlos en manos de los maestros. Ellos deben desarrollar los programas ministeriales que deberían conducir al aprendizaje cabal de la lecto escritura y matemática básica hacia el final del 2do grado. La pregunta que cae por su peso es ¿porqué un 80% del total no lo logra? ¿Qué está haciendo mal el ministerio con sus políticas y acciones, que en los hechos produce una discriminación contra el  80% del alumnado que no logra alcanzar los objetivos que el propio ministerio les ha propuesto?

Quizá sea hora de revisar el currículo escolar de modo que exista el tiempo suficiente para garantizar el aprestamiento apropiado de todos los niños que llegan al 1er grado,  buena parte de los cuales no lo tiene.  Además, deberían focalizarse los esfuerzos de capacitación de profesores y producción de materiales educativos para asegurar que el 100% de los alumnos que pasen al 3er grado dominen la lectoescritura y aritmética básica. En caso que eso fuera imposible para la mayoría, debería correrse este objetivo un grado más. Es decir, convertir el 1er grado en un grado de aprestamiento y correr las exigencias de aprendizaje actuales de lectoescritura y aritmética de 1ero y 2do hasta 3er grado, de modo que todos los alumnos que terminen el 3er. grado estén aptos para seguir adelante con su escolaridad. De lo contrario, se estará conformando otra generación de escolares que irán fracasando en grados ulteriores.

La pregunta que debería hacerse la opinión pública, los padres de familia y sobre todo los diseñadores de currículo y políticas educativas del ministerio de educación es ¿qué oportunidades de éxito escolar tiene el alumno que pasa al 3er grado con tamañas deficiencias como las descritas por el propio ministerio de educación? Después de todo, la escuela peruana de asistencia universal, obligatoria y gratuita (para los estatales) no fue diseñada para que solo un 20% logre el nivel de suficiencia en sus  aprendizajes.

Aquí no se trata solamente de ser críticos con este gobierno y los anteriores, al menos de los últimos 50 años, porque con sus acciones e incompetencias han producido alumnos con niveles de logros muy precarios a lo largo de las décadas. Se trata de ser ambiciosos, plantearse metas elevadas en plazos cortos, y utilizar toda la inteligencia y audacia de los educadores peruanos para hacer una propuesta que permita a los alumnos dar saltos rápidos en la consolidación de una  buena educación.

Si queremos que nuestros egresados del colegio que estudian 1,100 horas de clases durante 11 años de colegio sean competitivos con los asiáticos que estudian 12 años de colegio a 2,400 horas por año, (casi el doble), tenemos que proponernos metas mucho más ambiciosas que las actuales e invertir lo necesario para alcanzarlas.

Artículos afines en

Evaluación de alumnos 2008: otro fracaso

 

Evaluar al tercer grado 

 

Nuevamente entre los coleros

Lenguaje y Matemática